Hoy me desperté pensando en ti, y ahora me pregunto a mi misma: ¿Te gusto? No, no te gusto, lo sé. Todos lo saben. A ti te gusta ella. Pero, ¿por qué no te gusto?, ¿Por qué no te gusto?, ¿Acaso soy tan desagradable?. Lo sé, a veces parezco un cadáver, pero soy buena. Me gustas, y todo eso. Creo que te amo, y creo que te amaré por mucho tiempo más, ese es el problema.