05 diciembre, 2010

.

Y es ahora, después de tantos años de dibujar rostros cuando me doy cuenta que si miras detenidamente a cada ser humano encontrarás belleza, incluso si te miras a ti mismo. Incluso sin maquillaje, sin pestañas postizas, aunque se tenga acné o manchas o aunque el rostro sea asimétrico. Se debe aprender a ver lo bello de cada sonrisa, de cada lágrima, de cada arruga o imperfección, de cada cuerpo. Por que si lo analizamos exhaustivamente, las imperfecciones son lo que nos hace seres maravillosos, seres únicos y sublimes.

El problema no está en que los demás te acepten como eres o no. El problema está en que tú no te aceptes. Y si tú no te amas a ti mismo, entonces, ¿quién sería capaz de amarte?